PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR (20)

PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR.- (20).-

Se sigue el ritmo y la temática de las entregas anteriores, tratando de dar explicación y significado correcto y completo, a las cuestiones que hasta el momento hemos venido meramente glosando.

Desde luego, se reconoce que las explicaciones y los comentarios que habremos de hacer, requieren largas y profundas explicaciones intelectuales, si es que debiéramos seguir las líneas explicativas normales de explanación cultural que rigen en los ámbitos intelectuales.

No se va a entrar por ahí, ni mucho menos, porque para el correcto y completo PROCESO que se trata de exponer y presentar por primera vez al mundo, no se necesita recorrer las vías explicativas normales de cualquier disciplina del saber y del obrar, porque esos procedimientos jamás han dado y nunca darán solución a problemática alguna referida a la condición humana.

Hay multitud de motivaciones, causas y razones que justifican la resolución que se dará, pero sin duda,muchas de ellas saldrán espontáneamente y otras se darán razonablemente a su debido tiempo.

Entrando en materia, se declara enfáticamente, que será ya, por imperativo del destino, arreglada y armonizada toda la problemática de la condición humana y su enfoque y significado real; es decir, que gran parte de la humanidad sabrá enfocar y realizar su vida por el camino más adecuado a su personalidad.

Ello hará posible también que igualmente una buena parte de la humanidad consiga enderezar su existencia, porque ya habrá aprendido a usar el polo o fase MAGNÉTICA, NEGATIVA,FEMENINA, “ALQUIMICA”, y sus muchas apreciaciones y realizaciones que, a su debido tiempo, se darán a conocer y se explicarán adecuadamente.

Este es el papel del polo negativo en todo ser viviente, y especialmente en el ser humano, cuya actividad significativa la realiza el alma mental cerebral, por medio del empleo correcto de algo especial que se conoce como LIBERTAD propiamente dicha.

Entonces vamos ya a comentar con alguna precisión el conglomerado inmenso y abstruso de las situaciones y estados que se suceden al ser humano durante su tránsito por el nivel cuarto o material y físico de su existencia.

Todo ser viviente, sin distinción alguna, procura, consciente o inconscientemente, que su devenir vital sea normal y adecuado a su idiosincrasia, es decir que se realice de forma grata, agradable, etc., etc.

Por supuesto esto lo debe cumplir especialmente el ser humano pensante, ya que es capaz de darse cuenta de sí mismo y de lo que ocurre a su alrededor.

Resulta demasiado frecuente que el medio, las circunstancias, el condicionamiento interno y/o externo de la vida y las circunstancias que ocurren o se realizan en su entorno, son desfavorables o adversas a un buen vivir de todo ser viviente y más específicamente al ser humano.

Todo ello es o resulta ser así por muchísimos motivos y razones; aquí se hablará sobre las más importantes y las que más inciden a que la vida no sea correcta, feliz y completa como debería ser.

Antes de enunciar esas características se debe exponer en forma muy breve y sencilla lo siguiente:

Se supone que la gente sabe que nuestro mundo particular (nuestro sistema solar), salió por derivación y emanación del proceso evolutivo de la galaxia a la que pertenecemos, y que ello implica un proceso evolutivo que comprende multitud de fases de distintos niveles densos y de apreciación hasta llegar al estado material, en que la vida brotó de tal manera que pudo llegar al nivel humano.

Una vez llegada la evolución al nivel de vida humana y siguiendo las mismas vías y leyes de desarrollo, el ser humano “se hace autoconsciente”, lo que implica necesariamente que es coautor y/o coprotagonista de lo que pasa y de lo que ocurre, por la sencilla razón de que si algo es o llega a ser o a tomar existencia, o sea sustancia, bien sea real o ideal, es porque ya participa de la CONSCIENCIA UNIVERSAL O funciona como efecto o evento LOGOS.

Esto es muy poco para explicar la cuestión, pero para algunos y para el propósito del proceso que se trata, será suficiente; más adelante la explicación será completa y contundente.

Por lo tanto, enumeramos aquí algunas de las causas por las que la sociedad ha llegado a la situación presente:

1.- La vida humana viene transcurriendo y evolucionando según la norma primaria de acierto-error.
No hay duda que, aunque muy lentamente, su nivel ha venido creciendo hasta alturas más o menos adecuadas como en los tiempos actuales.
2.- La situación crítica que siempre ha debido tolerar el ser humano, y que en los tiempos actuales afecta más que nunca a la vida y la situación general promedio del ser humano, ya que hay competencias especiales entre estamentos diferentes de la sociedad y las situaciones socio políticas que se derivan de todo lo que está sucediendo en estos tiempos.
3.- El estado anímico, social, sensible y mental del ser humano, que a través de los tiempos ha ido cambiando de una manera incompleta e imprevisible, a causa de la multitud de limitaciones e impedimentos que encontraba en su evolución.
4.- la influencia más o menos determinante de las corrientes de creencias, sensibilidades y conocimientos que los gobiernos promocionaban y siguen promocionando a través de la comunicación y la enseñanza particular y generalizada.
5.- Igualmente la influencia de las normas y leyes que, desde tiempos inmemoriales, al ser hechas y promulgadas por los representantes de la fuerza, el poder y el dinero, siempre han supuesto graves inconvenientes para una evolucionar justa.
6.- Las influencias religiosas de todos los tiempos que, disminuyendo abiertamente los valores personales, han sido un factor de recesión en el proyecto evolutivo del ser humano.
7.- Las líneas directivas político sociales nunca han sido propicias al progreso de las personas, sino que se han preocupado siempre en sobrevivir a costa del esfuerzo y trabajo de los gobernados.
8.- La inexistencia de un proceso o programa de vida verdaderamente completo y correcto, para que el ser humano viviera de manera tal que nada le sirve impidiese progresar y evolucionar adecuadamente.
9.- La inercia y pereza que supone para muchos humanos la turgencia de la vida, es decir, la ceguera que representa el brillo de la existencia cuando la persona carece de motivaciones.
10.- El prurito e impulso irremediable de que la vida tiene que ser, al menos, un devenir de eventos, fenómenos o acontecimientos que no perturben la existencia y ni supongan sufrimientos o deterioros personales.

Desde luego hay otras razones que se podrían alegar, pero con estas pocas aludidas será posible poner de manifiesto y explicar el por qué de tantos inconvenientes y dificultades en el devenir de la vida humana.