PROCESOS DE EVOLUCION SUPERIOR.- (35).-

PROCESOS DE EVOLUCION SUPERIOR (35)

SOBRE LOS CONDICIONAMIENTOS DE LA ACTIVIDAD HUMANA.-4

Hablamos ahora sobre la etapa de la mayoría de edad, que empieza más o menos a los 17 o 18 años de edad, cuando en general comienza para casi todos la formación y capacitación para la clase de actividad que ha de realizar en su vida.

En esta etapa vital citamos en primer lugar a todos los gobernantes y altos cargos tanto del Estado, del Gobierno y del Senado centrales, como a los de las Autonomías; añadimos también a todos los diputados y senadores como así mismo a los dirigentes de los partidos políticos que están en el gobierno.

Se sabe que gestionan los bienes y riquezas de las naciones, pero todo mundo admite que su labor es mísera y detestable, porque a la vez que casi todos tratan de medrar basándose en sus cargos, en el fondo son marionetas a manos de los poderes fácticos y circunstancias anejas a sus funciones.

En segundo lugar, señalamos a los susodichos poderes fácticos, como son los poderosos, ricachones y potentados; unos son financieros o bolsistas, otros del comercio, de la industria, del transporte, de la técnica o de la construcción, del ejército, del clero, de la herencia familiar o de la nobleza. etc.

Como ya es sabido, se repite que dicha clase son los poderes fácticos que subrepticiamente manejan la vida y los gobiernos de todo el mundo todavía.

En tercer lugar, hablaremos del ejército o fuerzas armadas, como clase mixta opresora y aberrante, pues interiormente se relacionan formando un estado de convivencia injusta, autoritaria, (solo valen estrellas y galones)y degradante, entre el generalato, de estado semejante a los potentados, los jefes y oficiales, de régimen altamente privilegiado, los suboficiales como una clase media, y la tropa como sirvientes y lacayos.

Después, en la cultura que nos rige, muchos ciudadanos, (casi siempre de clases pudientes), alcanzando un nivel superior de conocimientos mas o menos elevados (especialización), consiguen un (estatus quo) privilegiado, firmándolo buena parte de lo que se conoce como la burguesía, sean o no funcionarios.

Otro buen grupo de seres es el de los empleados de toda clase, funcionarios o no, que por vía burocrática, (técnica, docente o administrativa, con o sin oposiciones), se suman a la burguesía media que les da al menos seguridad laboral.

Hay otras líneas de vida como la artística, el comercio, (compra, venta, etc.), los deportes, el transporte (terrestre, marítimo o aéreo), etc., que para muchos su porvenir y devenir está muchas veces al albur de la suerte, de los medios especiales, del dinero, etc., y suele tener (salvo excepciones) salidas y resultados confortantes y confortables, constituyendo en general otra buena parte de la burguesía, alta, media o baja.

Opinemos así mismo, que en estos estamentos, unos son ricos de por si, otros asalariados por el estado o los patronos y otros se denominan autónomos; la mayoría de ellos constituyen las llamadas clases medias, ( alta, mediana y baja) que muchas veces son inestables, algunas veces consiguen llagar al gremio de los poderosos, otras se mantienen en su posición con o sin esfuerzos, y algunas luchan por no volver al proletariado de donde habían conseguido salir después de grandes esfuerzos.

Solo los profesionales de prestigio y cierto numero de autónomos perviven adecuadamente, porque consiguen ser una especie clase imprescindible y privilegiada; los delas profesionales y autónomos consiguen sobrevivir, a pesar de los gravámenes a los que tienen ese hacer frente, y por ello suponen un buen soporte para que las demás clases, (sobre todo las poderosas), se sostengan como tales, y ni entren en oscilación o entredicho entre ellas mismas o con el pueblo.

Los que cultivan las ciencias humanitarias ven que sus valores decaen un tanto, no porque sus temas o porque las gentes sean malas, sino porque al haber más cultura y más libertad, no se aceptan tan ligeramente las tendencias y las normas que nuestros antepasados admitían sin rechistar.

Las creencias religiosas no consiguen cimentar sus posturas en la ética y la justicia, porque los ambientes reinantes marcan concomitancias sociales que lis credos de las religiones se empeñan en no examinar no tener en cuenta.

Los que se dedican al arte y al ocio siguen y seguirán teniendo gran importancia, pero su actividad se encuentra actualmente un tanto empantanada, semidormida y a veces disminuida o deteriorada, y aunque su importancia no debe decrecer, cuesta mucho tenerlo en cuenta, principalmente a causa de la preponderancia indiscutible de la actividad interesada, (dinero y economía) de la vida.

También citamos el clero como clase anómala y parásita, que pulula en toda clase de ambientes, y que bajo la égida de una jerarquía dogmática y tiránica, no cumple misión alguna de veras plausible excepto para algunos pobres, pero sobre todo sirve de parapeto y paradero a los gobiernos, quienes a cambio de zafarles de diversas responsabilidades, les protegen y remuneran favorablemente.

Al menos en el mundo occidental y capitalista todos los estamentos citados, son el componente principal de las naciones, de cuya esencia y actividad salen las instituciones que suelen ser los pilares que conforman la vida ordinaria de la vida.

Ahora pondremos en la palestra la otra gran parte de la sociedad, que abarca lo que se conoce como el proletariado o el estrato que realiza toda clase de trabajos manuales, artesanales etc.

Este inmenso grupo de trabajadores y trabajadoras de todo tipo, siendo como en verdad es, el soporte y sustento de la sociedad y de la vida, es la que está peor vista, peor tratada, pero remunerada y peor capacitada para vivir como se debe, y sin embargo si ese conjunto no funcionara, la vida no sería posible, pues las clases ya descritas solo viven del esfuerzo y el trabajo de este último grupo.

Las clases proletarias: artesanos, operarios, ministriles de todo tipo, siguen como siempre, tenidos y considerados cometido soporte material de la existencia, para que las demás clases puedan mantener sus estatus, y ello es considerado normal.

Antes de examinar con algunos detalles el mundo del trabajador y proletario, es imprescindible poner en evidencia la gran injusticia y el aberrante trato con que siempre ha sido tratado este gran grupo humano

Esta falta de consideración en todos los sentidos y facetas de la existencia hacia el mundo trabajador manual, tiene que ser reparada ya de inmediato por todas las naciones y países.

A tal efecto, ponemos a continuación un esbozo de lo que debe ser hecho desde ya.

No puede haber diferencia alguna de trato, de formación, educación, capacitación, es decir, en ninguna faceta de la vida, entre las clases acomodadas que siempre han gozado de toda clase de facilidades en la vida, y las clases proletarias y trabajadores manuales, o sea, más claramente, no deberá haber nunca mas diferencia alguna ni de trato, educación, ni de formación entre ninguna persona sea cual sea su ocupación, su nacionalidad, sus creencias, o su etnia, etc.

Por tanto, absolutamente toda persona de cualquier estamento de la sociedad humana, tendrá sus periodos de formación educacional hasta los 17-18 años: es decir, toda persona humana antes de empezar su vida laboral sea de la clase o nivel que sea, ha de tener el nivel mínimo que marcan los distintos programas que ha estudiado en sus periodos de formación.

Esto quiere decir que hasta al menos el cumplimiento de 17 años, no empezará la vida laboral de nadie sea cual la clase de ocupación que haya de realizar.

“Además absolutamente todas las ocupaciones, sean de la clase o tipo que sean, habrán de tener la remuneración necesaria para vivir dignamente uno mismo y su familia.”

Se pretende realmente que todo ser humano, cuando empiece su vida laboral, tenga el nivel de cultura necesario para que, en primer lugar, sea consciente de su paso por el mundo material, pueda defenderse y comprender realmente lo que pasa y se mueve a su alrededor; porque es cierto que ya no habrá mas cultura general para nadie, puesto que todo conocimiento y actividad posterior será sin duda una especialización.

Otra cosa es hablar de la educación permanente de las personas después de empezar la vida laboral, como otra cosa debe ser la educación, formación y trato de las personas limitadas, disminuidas o discapacitadas en el grado que sea.

Acabaremos este tema en el próximo fascículo, hablando así mismo de las personas con defectos importantes de carácter, temperamento, conducta, y diferentes comportamientos que actualmente don denigrados, incomprendidos, olvidados o desconsiderados.