PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR – LIBRO 3 – CAPÍTULO 7

PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR.-

CAPÍTULO 7º.- NUEVA ERA, LLAMADA DE ACUARIO.- (III).- (PARTE III, LIBRO III).-

SIGLO XXI.- CAMINO A LA DEMOCRACIA. NUEVA LEY, NUEVO ORDEN, NUEVA VIDA.

Facetas socio-política-económica-financiera-fiduciaria-laboral-famikiar-educativa-científica-tecnológica-folosófic-artística-lúdica-sexual-sanitaria-humanitaria-religuiosa-trascendental.

Lo expuesto con tanta parquedad y precisión sobre la situación de la sociedad hasta el momento presente, no es todo lo que hay que exponer sobre el estado de la vida y la existencia en el principio de esta Era llamada de Acuario.

Subsisten pues, otras concomitancias y episodios de todo tipo (sin contar los personales), que son consideradas muy reales por muchas personas, pero que por causas a veces nimias y otras impredecibles e inenarrables, muy pocos se atreven a reconocer, (admitir) y mucho menos a exponer ante los demás.

Una prueba de ello es que no pocas personalidades importantes, tanto de las letras, como de las ciencias y la política, dejan escapar ya de vez en cuando ideas que hablan claramente de un malestar y un sufrimiento especial en la vida del mundo y de las gentes.

Algunos justifican ese dolor y malestar por referencia a los estados deformados y deteriorados de las naciones, (de las gentes), a causa de la inadecuada distribución de los bienes y riqueza en el mundo; otros se expresan determinando que es el deterioro de la vida y la falta o disminución de valores en las costumbres.

Otros alegan que, tal como está configurada y diseñada la sociedad, se puede suponer con bastante seguridad, que es punto menos que imposible, que las cosas vayan bien en el mundo, puesto que ya todo indica claramente, que el ser humano es una entidad incompleta, y por tanto incapaz de encontrar o hallar por si mismo algún remedio y camino que le lleve a la felicidad o a la conformidad con las leyes de la naturaleza.

Hay todavía más razones que justifican el malestar de las civilizaciones y culturas, sobre todo en occidente; ENTRE ELLAS SE ENCUENTRA EL DICTAMEN QUE MUCHOS SERES HUMANOS SOSTIENEN QUE LA PERSONA ES UN SER INMOTIVADO, QUE OBRA A LA MANERA DE UN ZOMBIE O UN ROBOT O TAL VEZ QUE ES UNA PIEZA DE UN SER SUPERIOR, (MATRIX).

Otros dirán que, dentro o fuera de ellos mismos, existe algo especial inenarrable y que no deja ver las cosas como debieran ser, etc., etc.

Sin embargo, todavía queda mucha gente que, aún viendo las penosas condiciones en que se vive, quizás por el ánimo gregario que muchos tienen, por el hedonismo o la falta de conciencia social, aunque vean que el sistema no es apto y correcto para la evolución humana, lo aceptan y se conforman con poner parches al sistema para mantener lo poco que tienen y a lo que están aferrados.

Sin embargo, en general, ya todo mundo sabe y reconoce, que los mayores males y desgracias que sufre el ser humano como entidad que ha de vivir necesariamente en la materia, son la vigencia del Capitalismo y la falta de Democracia.

El CAPITALISMO, porque con el indigno, injusto, ciego y cruel juego bancario y bolsista forman un nudo gordiano y una tela de araña, que ata y atrapa a la sociedad distorsionándola y haciendo imposible todo cambio y progreso verdadero.

La falta de DEMOCRACIA, porque a su llegada, mucha gente cree que va a perder lo poco que tiene, y por el temor a que llegue, ya que todavía no está ni preparada ni dispuesta a conocer y aceptar lo que en realidad es.

Otra dificultad bastante desagradable, es el patético espectáculo que presenta la humanidad, (sobre todo para los pertenecientes a la cultura y civilización occidental), en el principio de la nueva Era de Acuario que está empezando, pues sabiendo que el arreglo, (los cambios) tienen que venir, se muestran muy reticentes en aceptar esa posibilidad, lo que se demuestra por su tendencia a votar en las elecciones a los partidos conservadores sabiendo que son autoritarios y retrógrados.

En efecto, se teme que si llega el cambio, sea de la clase que sea, puede que el status socio-político y sobre todo el económico se altere y tome forma peyorativa.

Este estado y situación sicológica que afecta patológicamente a la mayoría de la sociedad, tanto a la acomodada como a la media y la proletaria, conduce inexorablemente a una condición que se identifica claramente como un reparcheo o refuerzo de la situación en que se vive, dificultando el cambio que debería llegar.

Hablar de ese cambio real y necesario, es todavía punto menos que imposible, ya que la mayoría de la sociedad no tiene el nivel de conciencia social suficiente, para elevar su condición humana y considerar, y que debe llegar la hora en que la razón, la solidaridad y la justicia, tengan al menos, el mismo valor y eficacia que la fuerza, el poder y la economía.

Todo parece indicar que los tiempos no están del todo preparados para que los cambios sean reales, porque, la conciencia de la gente no percibe la necesidad de un cambio real de vida, a causa, sobre todo, del egregor (influjo e influencia) inveterado de que el vivir, para la mayoría, consiste en pasarlo bien y en forma placentera, o al menos, tener una situación económica aceptable, antes que en evolucionar y progresar como persona humana.

Realmente la situación de la vida y de los pueblos, como todo mundo sabe, tuvo un interesante empuje hacia el cambio en bastantes aspectos o facetas vitales, gracias al influjo renacentista y los impulsos de la ilustración, de tal manera que en el siglo XVIII fueron posibles importantes e interesantes eventos conocidos como la Liberación americana y la Revolución Francesa, que supusieron, al menos, el declive definitivo del régimen feudal.

Por fortuna, el efecto de esas dos revoluciones no cayó del todo en saco roto y por ello, en el siglo XIX y parte del XX el influjo de los movimientos socialistas, socialdemócratas, comunistas, anarquistas, etc., dieron un importante cambio a las costumbres y al estado de los pueblos, aunque a muchos les cueste reconocerlo, y los más se obstinen en ignorarlo.

Este cambio, aunque no muy grande, es innegable, a pesar del inmenso esfuerzo que el mundo capitalista y religioso, se empeñan en negarlo y denigrarlo de forma ignominiosa por toda clase de vías tanto legales como ilegales.

Ese cambio, aunque no fue ni es del todo integral, ya no puede ser ignorado por nadie, a no ser por gente de mentalidad retrógrada, cristianizada, conservadora o interesada.

Será cuestión importante en esta Era de Acuario, interesarse de verdad y luchar denodadamente para que la gente tome buena conciencia de la realidad distorsionada en que se tiene que vivir, porque en estos tiempos, (ahora) el estado social de los gobiernos apoyado en los movimientos neoliberales, quieren y tratan de llevarnos a una situación muy semejante a la que los pueblos sufrían en tiempos del medievo.

Se hablará también (de nuevo) de razones todavía más profundas de las que hasta ahora se vienen aduciendo, que deben considerarse como concausas acertadas y directas, (más profundas) de las anomalías actuales de la sociedad, (de la situación anormal y un tanto aberrante de gran parte de la sociedad actual).

En primer lugar, me refiero al prurito escondido en lo más interno de muchas personas, (especialmente entre la gente acomodada y religiosa), de que la gente del pueblo no puede, (no es apta) para evolucionar por sí misma, porque es como una masa informe, porque es inconstante, etc.; y en segundo lugar, porque necesita de un ser exterior a él mismo que le salve, y por otra parte, alguien que le rija como mentor o como autoridad.

Por esta razón, y además especialmente por motivos económico-financieros (motivados por la tecnología y la ingeniería financiera), se intenta en nuestros días subyugar y someter al pueblo y a las clases medias.

Por tanto ya muchas personas se dan cuenta de que la sociedad se aproxima indudablemente a un obligado cambio en la vida de las personas y en su estructura, a CAUSA DEL INFLUJO Y FUERZA DE LA EVOLUCIÓN RACIAL Y KÁRMICA, QUE MUY POCOS SABEN APRECIAR Y MUCHO MENOS COMPRENDER.

Otra razón importante que pasa desapercibida para muchos, es la ineludible e imperiosa necesidad de tener en cuenta el proceso imparable de las personas humanas en su comprensión, aceptación y empuje de una palabra que se llama LIBERTAD.

La evolución de las gentes exige ya que exista y funcione eso que se denomina LIBERTAD, cuyo efecto obligado y directo, es la eficacia y libre movimiento (posibilidad real) de la actividad humana en todos los planos y niveles de la existencia.

Ya se ve y se nota bastante, que a los gobiernos y a las clases acomodadas les entra un miedo indecible cuando suena y funciona en el ambiente esa palabra.

Por tanto, quede claro, que esta razón es también una de las concausas para que cierta clase de la sociedad, no se retraiga tanto y empiece a exigir cambios de toda clase en la vida, en las instituciones y por supuesto en el gobierno.

Por otra parte, hay otra razón poderosa para que los gobiernos, la autocracia y mucha gente normal no hable ni mencione la palabra libertad.

Ello es así porque implica necesariamente topar con otra PALABRA que hoy más que nunca, da verdadero pánico su pronunciación.

El entendimiento y aceptación real de esa otra palabra ha sido, es y seguirá siendo todavía por bastante tiempo el mayor obstáculo para que a la humanidad le sea posible orientar la vida y su destino por una adecuada vía de verdadero progreso y así correcta evolución, cosa que hasta ahora no había posibilidad de hacerlo, excepto para unos pocos privilegiados, (adelantados en la evolución onto-filogenética, y kármica)

Esa palabra es DEMOCRACIA, el vocablo más denostado en el mundo entero por casi todas las culturas y civilizaciones, y sobre todo por el mundo occidental, que como es sabido, está impregnado de capitalismo y cristianismo hasta las orejas.

Muchos dirigentes mundiales, tanto de la política como de las ideas y de la moral, quizá piensen con sinceridad, que es necesario un sistema autoritario sobre el pueblo, porque suponen que sin el, la humanidad no podría seguir viviendo y funcionando de la manera que siempre lo ha venido haciendo.

Otros muchos grupos, también autoritarios, basan su propósito de continuidad en que la economía tal como ahora funciona, es el único y el indispensable medio para la vida y la subsistencia.

Sistemas de autoridad son lo que mantienen la mayoría los gobiernos actuales, puesto que de esa manera, los poseedores de dinero, bienes, riqueza y poder viven a sus anchas, y a la vez producen y conceden medios de vida y subsistencia (sui generis) a las clases medias y populares.

Por tanto, es muy normal que, a efectos prácticos, estos grupos aludidos hayan formado en todo tiempo una especie de bunker, muro o mazacote, que apenas presenta resquicios por donde atacarle.

Sin embargo, (y aquí esta la paradoja), casi todos los gobiernos, al menos los de cultura occidental, beben los vientos proclamando que son verdaderamente democráticos, y no ven la ceguera de que ello es imposible porque todos esos gobiernos se rigen por leyes hechas por gobiernos no democráticos.

Esta falta de comprensión es la ceguera que viene de la Era de Piscis y que persiste todavía; es de esperar que a lo largo de esta Era de Acuario, se vayan abriendo, aunque sea poco a poco, los ojos de las personas y de los gobiernos, de manera que comprendan que para que exista de verdad una democracia, las leyes deben ser cambiadas, pues es obvio que muchas de ellas son de nivel autoritario e injusto.

Así mismo, existe otra palabra que, aunque no suponga tabú para nada, sin embargo implica la condición indispensable para que las cosas tengan realidad a nivel práctico.

Esta palabra es conocida como DINERO, que aunque casi nunca se le nombra cuando se trata de gestión o economía, no obstante es, no solo el núcleo de toda cuestión, sino también el comodín para toda clase de decisiones y por tanto, de de realizaciones.

Los gobiernos, las instituciones y toda clase de estamentos no acaban de hablar y sugerir modos y maneras de arreglar los grandes problemas que abruman a la sociedad y al mundo, pero casi nadie menciona o habla de la cuestión pecuniaria, o sea de lo que implica la existencia, la posesión y el uso del DINERO como hacedor de riqueza y bienestar (consumismo?), porque, prácticamente, y preciso es decirlo, sin dinero no se hace nada y no se va a ningún sitio.

Es el dinero una realidad de valor intrínseco por si misma?, o ¿es que la sociedad ha decidido y asumido tomar el dinero como una realidad necesaria a efectos de vivir?, ¿o es que es indispensable para progresar?, ¿o meramente es un ingrediente y medio para el consumo?

A su debido tiempo hablaremos de todos estos problemas que se han indicado y se van incluyendo en estos párrafos, como también lo haremos con los MERCADOS, más que nada de los FINANCIEROS Y LOS ECONÓMICOS, cuyos efectos se ven enfatizados indudablemente como consecuencia práctica del neoliberalismo económico.

Es muy notorio que en este país malhadado, lo mismo que en otros muchos países en el mundo, perviven y persisten dos grupos de personas con específicas ideas muy marcadas sobre la situación socio-política y financiera en que nos movemos: el primero y muy acusado está compuesto en general (salvo excepciones) por las personas que sobrepasan las 45 o 50 años que aunque sus ideas no sean afines al conservadurismo de siempre, sin embargo votan a las derechas, porque piensan que los gobiernos de izquierdas pueden dañar sus pequeñas patrimonios, o los muchos o pocos bienes o riquezas que poseen. El otro grupo supone la mayoría de la gente joven que se ve sin porvenir o sin posibilidad alguna de alcanzar el nivel que sus padres han conseguido.