PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR – LIBRO 4 – CAPÍTULO 5

PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR.-

SIGLO XXI- CAMINO A LA DEMOCRACIA.- NUEVA ERA, NUEVA LEY,
NUEVO ORDEN, NUEVA VIDA.

Facetas familiar,-educativa-social-laboral-política-económica-financiera-científica-tecnológica-filosófica-humanitaria-religiosa-trascendental-artística-lúdica-sanitaria-sexual.

LIBRO 4º.-

CAPÍTULO 5º.- COMPORTAMIENTO PERSONAL DE TODO “INDIVIDUO EN LA ETAPA INFANTIL” SEGÚN LA EDUCACIÓN Y ENSEÑANZA RECIBIDAS POR LAS INFLUENCIAS FAMILIAR, AMBIENTAL, SOCIAL Y POLÍTICA.- 3ª PARTE.

Se recuerda a todo el mundo que todo lo que desde hace ya 7 meses se viene exponiendo en esta publicación y, sobre todo, lo que se expondrá a partir de este capítulo, debe ser la verdadera y la única forma y manera de solventar, no solo la grave y universal crisis que pesa sobre el mundo, sino también el único y correcto medio para hallar el verdadero significado y enfoque que todo ser humano debe dar a la existencia y a la vida.

Entramos de lleno en la sub-etapa infantil de los 7 años hasta que llega la adolescencia o pubertad; es una etapa muy especial para el ser humano, porque de ella dependen en gran parte, no solo el condicionamiento para el desarrollo personal de la etapa de adolescencia, sino también cómo se va a conducir la persona en las demás etapas de la vida.

Es normal y correcto que, especialmente desde esta 2ª etapa de la infancia, toda instrucción y enseñanza sea aplicada, recibida o asimilada, (como siempre se hace), en forma gradual, teniendo en cuenta la capacidad y condicionamiento físico, sensible e intelectual de la persona, es decir atendiendo a sus apercibimientos primarios acerca de la capacidad de entender, comprender y de retención memorística de la persona, de su capacidad de poner o tener intencionalidad en su actividad, de su sentido de lo justo y correcto, etc., para cumplimiento del polo femenino de la polaridad universal.

Asímismo y de la misma manera es normal y correcto, que especialmente desde esta 2ª etapa de la infancia, la didáctica y la pedagogía sea reglada gradualmente teniendo en cuenta especialmente las posibilidades inherentes a cada persona, principalmente sus capacidad de atención, su dinamismo interno o externo, su estado nervioso o capacidad de contenerse, pararse, hablar o callarse en todo momento, etc., como cumplimiento del polo masculino de la polaridad universal.

Por supuesto, esto se cumple mas o menos en todo proceso de aprendizaje, enseñanza o asimilación de ideas, sensaciones, publicaciones, etc, que se producen y se reciben en todo tiempo y momento de la vida.

Así pues, es con este acervo cultural básico con el que todo mortal entra en el escenario de la vida, buscando y optando preparación para la segunda enseñanza, para puestos especiales o para un oficio y/o trabajo que le permita formar un proyecto de vida: un hogar, una familia etc. etc.,

También debe apreciarse y ver cómo el infante, durante esta etapa, ha de despertarse a toda clase de sensaciones que le embriagarán y le colocarán en situaciones inexplicables, que le llevarán a reacciones de todo tipo, tanto positivas como negativas; de repente, a veces totalmente desconcertado, y otras muy consciente, el infante puede dar síntomas tanto de bondad como de crueldad frente a la gran variedad de situaciones que ha de protagonizar, y ante la multitud de hechos que esas situaciones le producirán.

Lo principal en esta etapa, prioritario al cumplimiento de lo que se expone en los anteriores párrafos, consistirá en enseñar al infante a integrar, interaccionar y armonizar sus impulsos sensibles con su actividad mental, porque es la mejor y quizá la única manera de usar y armonizar debidamente su doble polaridad, como ordenan las leyes de la naturaleza, y sobre todo porque es la única manera de que el ego-alma mental cerebral de todo ser humano vaya poco a poco consiguiendo atajar o al menos disminuir la casi invencible dispersión y falta de concentración que se encuentra en todo momento de actividad vital, a causa del todavía insuficiente progreso genético en la mayoría de los seres humanos.

Este condicionamiento y proceso, ha de ser ya convertido en algo habitual y obligatorio durante todas las etapas subsiguientes de la vida, porque en caso contrario, resultará punto menos que imposible que la actividad personal tenga el verdadero valor que debiera a lo largo de toda su vida. -(solo algunos seres especiales son la excepción a este condicionamiento y proceso)-.