PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR – LIBRO 4 – CAPÍTULO 6

PROCESOS DE EVOLUCIÓN SUPERIOR.-

SIGLO XXI- CAMINO A LA DEMOCRACIA.- NUEVA ERA, NUEVA LEY,
NUEVO ORDEN, NUEVA VIDA.

Facetas familiar,-educativa-social-laboral-política-económica-financiera-científica-tecnológica-filosófica-humanitaria-religiosa-trascendental-artística-lúdica-sanitaria-sexual.

LIBRO 4º.-

CAPÍTULO 6º.- COMPORTAMIENTO PERSONAL DE TODO “INDIVIDUO EN LA ETAPA INFANTIL Y EN LA ADOLESCENCIA” SEGÚN LA EDUCACIÓN Y ENSEÑANZA RECIBIDAS POR LAS INFLUENCIAS FAMILIAR, AMBIENTAL, SOCIAL Y POLÍTICA.

El comportamiento personal del ser humano, desde su nacimiento hasta la entrada en el período de la adolescencia, es muy similar al de la familia, (casi una continuación y complemento del comportamiento familiar), sobre todo en la primera etapa infantil hasta los 7 u 8 años aproximadamente.

En esta primera etapa, la influencia cultural, social y política no tiene apenas significación, puesto que el infante solo es, por lo general como hemos dicho un reflejo y complemento de la familia.

Durante la 2ª etapa infantil hasta que llega la adolescencia, su comportamiento empieza poco a poco a tener algún significado o importancia, pues ya le es posible vislumbrar su vida y existencia como algo diferente a la de los demás, a causa de que ya la influencia ambiental y los conocimientos que va adquiriendo empiezan a influir en su actividad.

En la actualidad, la vida y el desarrollo del infante en estas dos etapas infantiles hasta su entrada en la adolescencia, estando regida e influida ampliamente por el híbrido influjo familiar, estatal, religioso y ambiental de una manera irregular e incompleta, supone un grave handicap en su evolución, por lo que muchos adolescentes, (salvo excepciones) al llegar a la pubertad y empezar a sentirse relativamente libres, entran en una especie de estado y situación, donde la abundancia de impulsos personales, al tratar de expandirse sin medida, impiden o al menos merman su capacidad de comprender y hacerse cargo de lo que significa llegar a una edad donde lo que pasa realmente en su vida, es que empiezan a funcionar todos los sistemas orgánicos de su persona.

La responsabilidad y culpa de que los adolescentes no puedan ni sepan afrontar (vivir) debidamente su adolescencia, la tiene sin, duda alguna, la cultura y civilización occidental, basada principalmente, como todo mundo sabe, en la economía capitalista y las ideologías greco-romanas y cristianas.

No vamos a exponer de nuevo aquí la incompetencia y la no capacitación de la cultura y civilización occidental para influir correctamente en la formación y preparación de los seres humanos para vivir correcta y adecuadamente, porque ya lo hemos hecho ampliamente en capítulos anteriores de esta publicación, pero sin embargo sí vamos a afirmar e insistir en que por esa misma razón, la posibilidad de los padres en la capacitación de sus hijos para afrontar los problemas de la adolescencia, no es ni la adecuada y mucho menos la apropiada.

No es de extrañar, pues, que muchas personas al llegar a la juventud se encuentren en una especie de callejón, cuya salida les empuja casi necesariamente a la lucha por la vida en la búsqueda de la subsistencia.

Es de comprender que si la lucha por la vida supone buscar necesariamente los medios de conseguirlo, y siendo estos obligatoriamente la consecución de dinero, es claro y patente que el enfoque del devenir humano sea incorrecto, y que la persona humana quede casi totalmente imposibilitada para progresar y desarrollarse como debiera.

De ahí que de ahora en adelante, una de las mayores preocupaciones de la humanidad ha de ser, buscar y encontrar la manera de sustituir la función que el dinero ejerce sobre la vida y las personas, por alguna otra forma de valorizar la actividad vital y el trabajo.

Sin duda alguna, es perentorio y obligatorio deducir que ni el estado, ni la cultura, ni la familia, ni el ambiente están verdaderamente capacitados para que la persona humana en su paso por la infancia y la adolescencia se prepare y se adecue propiamente para entrar en la vida y adaptarse a lo que la sociedad le ha de requerir.

Declaramos con toda contundencia, que la infancia y pubertad, sobre todo en España, necesitarán varias generaciones en empezar a funcionar y vivir adecuadamente, porque en primer lugar, han de ser las personas mayores las que tendrán que cambiar y adecuar su vida a principios y métodos correctos y adecuados en todas las facetas de la actividad vital, y ello requerirá necesariamente, que cambien así mismo las normas y métodos gubernamentales y culturales, y por supuesto el tiempo necesario para que los nuevos procedimientos se consoliden.se consoliden además de tiempo personal y global.

El detallado de cómo cumplimentar este cambio de vida y proceso, depende, supone y obliga que tanto la cultura como los gobiernos y las personas todas, vayan conociendo y cumpliendo los datos, consignas y premisas que se están dando a conocer en esta publicación desde el mes de septiembre de 2.017, porque ellas pueden dar definitivamente los medios precisos y la manera explícita de corregir los desarreglos que hasta ahora presentan todas las culturas tanto de oriente como de occidente.

No obstante, capítulo a capítulo se irán exponiendo detalles explícitos que complementen y ayuden a la comprensión y cumplimiento de lo que se quiere conseguir en esta publicación.